Breo Martínez (Vigo) | Barcelona, marzo 2016

Breo Martínez, músico y miembro de AMUC, en el metro de Barcelona

Músicos en el metro

Entré sin pagar en el metro de la forma más sencilla: le pregunté a la encargada de aquella estación si me podía abrir. “Solo quiero hablar con el músico”, le dije. Pasé sin titubear por las puertas automáticas, me situé delante de aquel chico que sólo conocía de oídas, le sonreí y esperé a que acabase su canción. Su novia le había hablado de mi visita así que no le pillaba por sorpresa.

–Escribo en un pequeño rincón de internet sobre gente corriente que tiene proyectos interesantes –le dije–. Creo que tú eres un buen candidato por lo que me contó Belén, ¿te importa que te haga algunas fotos mientras te pregunto entre canción y canción?

 Asiente con la cabeza y sigue tocando la guitarra entre una máquina expendedora y la puerta de salida para minusválidos. Ahora lo observo desde la distancia porque, cada dos o tres minutos, llega un tren que descarga a cientos de pasajeros que se interponen entre los dos. Justo detrás de él hay un letrero que pone “Músicos en el metro”.

Breo es un chico que cuando canta, sonríe y cierra los ojos. Transmite mucha tranquilidad y yo, que empiezo tímida a hacer las fotos, acabo sentándome en el suelo de la estación, obviando a los cientos de personas que por allí se mueven. Da igual porque ahora soy transparente, estoy dentro de la cámara y su música, en mi cabeza. Suenan versiones de pop rock clásicas.

–Me concentro mucho para darlo todo porque actuar en el metro no tiene nada que ver con subirte a un escenario –me dice entre Oasis y Coldplay–  donde tienes más de una hora para conectar con la gente. Aquí dispones de un minuto para conseguirlo… lo mágico es que sucede. Sobre todo con los niños, lo ves en sus caras y es una pasada.

–¿Por eso lo haces? ¿Por el reto que supone?

–Para mí es una terapia. Toco dos horas cada día en el metro y lo disfruto al máximo porque además siento que como músico voy evolucionando. Eso mi familia no lo entiende, tocar en el metro lo relacionan con la indigencia pero en Barcelona si quieres cantar, tocar el saxo, el piano o lo que sea, debes pasar antes un casting en AMUC, la Asociación de Músicos del Metro y de la Calle.

Músicos en el metro de Barcelona

–¿Se gana mucho? –me olvido de la prudencia y se lo pregunto a bocajarro.

–No se puede vivir de esto, yo soy funcionario y eso me paga las facturas. Pero sí, tocar en el metro de Barcelona deja un buen sobresueldo que yo pienso invertir en grabar un CD.

–Tocar en el metro, el dinero de los turistas, ¿la vida bohemia a media jornada?

–En realidad me lo tomo como un trabajo constante que hago de lunes a viernes, con un repertorio de más de 50 canciones que no repito en ninguna de mis sesiones. Sin duda, los grandes clásicos son los que mejor funcionan. Y nada de turistas, quien más dinero deja es la gente de aquí. Un día, un poli con una pistola enorme me felicitó por una versión de Radiohead. Hasta algún ratero me ha dejado alguna vez una moneda.

***

Me volví a colar en un directo de Breo un año más tarde. Esta vez lo encuentro en un garito donde no caben más de 20 personas de pie.

–Ahora ya puedo comenzar, estamos todos –dice cuando me ve llegar.

Y tanto que pasó lista. Recibí la invitación del evento a través de Facebook con unas dos semanas de antelación. “Bea, ¿te apuntas a hacer alguna juntos?”.

Hoy dispone de unas dos horas para hacer con el público lo que le venga en gana. Y eso significa que se los mete a todos en el bolsillo, uno tras otro. Lo admiro, mantener el nivel de tensión durante todo ese tiempo solo con guitarra y voz es complicado. No le faltan recursos: entre versión y versión cuenta (no canta) pedacitos de humor. Enlazar las canciones a carcajadas, qué genio. En otro momento, pide escribir en la pared el estribillo de una canción para que todos podamos cantarla… No solo se lo permiten, sino que es la misma gerente quien saca una pizarra a estrenar y ella misma lo transcribe:

 

Girls who are boys

Who like boys to be girls
Who do boys like they’re girls
Who do girls like they’re boys
Always should be someone you really love

“¡Claro que me apunto a cantar algo contigo!”, le respondí en el muro de Facebook el mismo día que recibí la invitación. No se lo esperaría y por eso no me volvió a decir nada, tampoco el día del concierto.

Breo, ya tienes tu propio Genio Terrenal, ¿quieres ahora la Historia de Metro? Desde aquí te reto, déjame cantar una canción contigo en las entrañas de la ciudad. Ya lo hice una vez con un desconocido y no salió demasiado mal. Aquella experiencia musical ha sido la única propia que he tenido desde que llegué a Barcelona. (Bueno, también he aprendido a tocar una canción al piano, pero eso no cuenta, que fue de puertas para adentro).

Que Bea también cante
2017-07-21T07:24:09+00:00

About the Author:

Beatriz Lizana. Curiosa ad infinitum. Creativa. La escritura y la fotografía como herramientas para entender el mundo. "Puedo prometer y prometo que jamás dejaré de aprender".

3 Comments

  1. Carmen marzo 28, 2017 at 3:43 pm - Reply

    Excelente artículo. Breo tiene angel, me gustan las personas que disfrutan lo que hacen y pone pasión.

  2. Elisabet marzo 28, 2017 at 7:11 am - Reply

    Me ha encantado tu artículo. En general se habla poco de la gente “corriente” que, creo, en realidad es la realmente extraordinaria.

    • Beatriz marzo 28, 2017 at 11:15 am - Reply

      ¡Gracias Elisabet! Esa es la idea con este proyecto de los Genios terrenales, dar voz a la gente corriente. Porque todo el mundo tiene grandes ideas y proyectos que merecen ser contados 😉

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