Crónica de mi primer Sant Jordi visto desde el otro lado

bcnTB en Sant Jordi

Domingo después de Sant Jordi. Las calles vuelven a normalizarse, miles de rosas siguen marchitándose dignamente para decorar cientos de hogares y otros tantos libros se preparan para acumular polvo hasta que alguien los libere de sus estanterías-dormitorios. El 23 de abril en Cataluña se vive como un gran día de fiesta y yo tengo la oportunidad de sumarme a la festividad desde el otro lado del gran paseo.

Empezando por el final: frases y hechos más remarcables del día

La más repetida
“¿Este libro no tiene fotos? Pues entonces no lo quiero.”

Señor de unos 65 años
“He viajado por más de 100 países. No, no me interesa el club de los 100. Un buen viajero y aventurero pasa de todo eso.”

Señor de unos 37
A Sergio: “¿Qué hace un escritor como tú en una parada como esta?” A mí: “Oye chica, a ti que estos libros no te incomoden.”

Niño de unos 10
“Mamá yo de mayor quiero ser youtuber.”

Señora de uno 45
¿Tienes algo sobre el toro?

Crónica de mi primer Sant Jordi detrás de una parada de libros

10.30 Por una mezcla de apuro y pereza no soy capaz de llegar a las ocho de la mañana al que va a ser nuestro espacio durante todo este día, una parada abanderada por la imagen de la bcnTB. Encima de la mesa ya hay muchos libros, debajo, varias cajas con más libros. Yo todo lo que traigo me cabe en una caja de zapatos que transporto en una mochila.

10.35 Frente a mí hay una desolada y lujosa tienda de Dolce & Gabbana. Detrás veo la Pedrera, allí donde también pasé un tiempo vendiendo audioguías a los turistas. A mi izquierda Sergio Parra, periodista y divulgador científico que escribe en numerosas revistas y que hoy viene a vender varios de sus libros, entre otros, 300 lugares de verdad que parecen de mentira. A mi derecha Jordi Canal-Soler, escritor, fotógrafo y biólogo que aporta su Terres del Nord entre otros títulos.

10.40 Daban lluvia para hoy pero el día se ha levantado radiante. La edad media de los transeúntes a estas horas supera los 70 años y hay decenas de viejas que pasean con los brazos entrelazados en busca de cualquier libro bonito para regalar a sus nietos.

11.00 Mi primera venta. Un chico joven coge el fanzine, lo abre, le echa un vistazo rápido y pregunta de qué va. Le explico que suelo mostrar mis viajes a través de las personas y que ahí encontrará el Marruecos que yo viví a través de su gente. Me mira y se sonroja. “Ah pero, ¿esto lo has escrito tú?” Me sonrojo. Sí lo he hecho yo. Me pongo nerviosa. Sergio sugiere que se lo firme, al chico le parece buena idea y yo me pongo más nerviosa. Pero si sólo es un fanzine… ¿Qué escriben los autores cuando sus lectores hacen colas interminables para tener su firma estampada en un libro?

11.15 Sergio me regala un ejemplar de su libro estrella y le pido que me lo firme. Ahora ya sé cuál es la firma de uno de ellos.

11.30 Una chica sale a la calle con una bandeja repleta de chupitos de café. Lo hace como cuatro o cinco veces durante todo el día así que nuestra hidratación corre a cuenta de Starbucks.

12.30 Una señora con acento francés pone cara de asombro por el precio del fanzine. Decide llevárselo y darme tres euros en vez de dos “¡para que te deje algo de beneficio, chica!”

14.00 Me doy cuenta de la hora porque se me abre el apetito. No ha parado de venir gente a saludar, comprar libros e incluso más fanzines. No tenía grandes expectativas pero estoy feliz de que la gente se lo lleve. A mis compañeros incluso se les forman pequeñas filas con personas que esperan a ser atendidas y firmadas. Se me antoja un bocadillo enorme de jamón serrano pero me tengo que aguantar con lo que me venden estos del café a chupitos.

16.00 “¿Ya llevo 8 horas aquí?” dice Sergio. A pesar de que nosotros dos no nos movemos del puesto, las horas pasan volando entre libros y cháchara. Jordi, además de estar en la parada de la asociación, también tiene concertadas otras citas en otros puestos para firmar ejemplares de su último libro.

17.00 La gente nos cuenta que es imposible caminar por Rambla Catalunya, o por Paseo de Gracia a la altura de la casa Batlló. Se forman tapones de gente y vehículos que hacen trabajar a la policía, es lo que tiene vestir de fiesta a un edificio tan emblemático en un día como hoy.

19.00 El reloj marca el inicio de la lluvia y el fin de nuestro día del libro.

 

By | 2016-11-26T21:41:28+00:00 abril 24th, 2016|Barcelona, España|0 Comments

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Beatriz Lizana. Curiosa ad infinitum. Creativa. La escritura y la fotografía como herramientas para entender el mundo. "Puedo prometer y prometo que jamás dejaré de aprender".

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