Chuliko (Chefchaouen) | Marruecos, enero 2016

Sobre el talento

retrato de Chuliko

Dedicado a los jóvenes de 18 años que recién salidos del instituto les cargan con la enorme responsabilidad de que deben seguir su pasión. ¿Cómo saber qué es lo que más les motiva si todavía no lo han experimentado?

También para los que están toda una vida frustrados porque no encontraron su pasión y por ende tampoco su talento. Se puede aprender a amar un trabajo.

–Chuliko, ¿te quieres venir a hacer fotos a la mezquita Española?

Marroquí, ojos grandes, estudiante de economía y camarero en la empresa familiar. A Mohssin le gusta que le llamen “Chuliko” porque así le apodó hace un tiempo un gaditano y ahora ya nadie le llama por su nombre real. Se camela a los clientes españoles hablándoles en su idioma, con un marcado acento andaluz y es imposible detectar su procedencia si no fuera porque soy yo la que estoy en su pueblo, Chefchaouen. “¡Vaya tela, mi arma!” Fueron sus primeras palabras hacia mí, un reproche con mucho salero por pasar de largo de su restaurante y comer justo en el de al lado.

“Vaya tela, mi arma” fueron las primeras de muchas. Por ser buen vendedor y por su simpatía acabé tomando un té de menta en su terraza, el primero de muchos. Era temporada baja en este pueblo azul por lo que no había muchos turistas sentados ni bebiendo ni comiendo, una gran ventaja para mí porque Chuliko vino a explicarme su vida entre platos de couscous y tajines. Con un gran sentido del humor y entre broma y broma me contó que Chefchaouen además de azul es tranquilo y barato, que la gente no tiene muchas posesiones pero que da igual porque se preocupan por el día de hoy, “que uno no sabe lo que puede pasar mañana.” Fui consciente, cuando ya estaba sola en el riad, que la mejor decisión que tomé de todo el viaje fue volver a cenar al mismo lugar.

Chuliko

Sobre el talento de Chuliko

A este chico a día de hoy lo considero mi amigo. Durante los cuatro días que estuve en Chefchaouen me enseñó su pueblo, me invitó a una fiesta de cumpleaños, me ofreció comida, me explicó sobre sus tradiciones y me contó sobre sus aspiraciones… compartimos buenos momentos que merecen una mención aparte en este conjunto de relatos sobre Marruecos.

La foto de entrada de este post no es casual, el ojo de Chuliko merece un post. El día que salí con él a hacer fotografías descubrí que este chico tiene una sensibilidad especial: pude sentir su intuición para detectar esos momentos-foto con gran facilidad. Tiene una página de facebook donde va colgando sus instantáneas pero…

Pero sale poco a fotografiar. No sé cómo de difícil debe ser fotógrafo en Marruecos pero él tiene los medios, solo le falta la disciplina. Dice que le gustaría ser mejor aunque la constancia no es su fuerte y yo le digo que podría ser muy bueno si realmente se empeñase por conseguirlo. Evidentemente solo depende de él y de sus prioridades.

¿Pero qué es el talento?

Personalmente creo que el talento es la habilidad natural de aprender cosas con rapidez (o al menos más rápido que otros) aunque esto por sí solo no te hace destacar por encima de nada ni nadie. Ser bueno en algo requiere de mucha paciencia y práctica. Todos los grandes genios tuvieron que pasar horas y horas de aprendizaje para perfeccionar sus habilidades. Sin excepción. Cuando la gente se refirió a la “Piedad” de Miguel Ángel como la obra maestra de un genio, él respondió: “Si la gente supiera lo duro que he trabajado para conseguirlo, no parecería en absoluto tan maravilloso”.

Pasión y talento

A Chuliko no le llama demasiado la atención lo que está estudiando, a él le gusta hacer fotografías y se le da bien. Por eso, en una cultura occidental tenderíamos a pensar que es en este ámbito en el que debería desarrollarse profesionalmente. ¡Cómo no seguir formándose en ello con el buen ojo que tiene! Es más fácil ser constante y disciplinado si sigues tu pasión, pero sucede que la fotografía no es lo que más motiva a este chico. La pasión es un sentimiento y como tal, se experimenta como fuerza que arrastra, y puede pasar que no la tengas por lo que haces. O que cambie. Chuliko trabaja de camarero y ahí es donde pone toda su energía, conociendo cada día a gente con la que conversar. Esa es su elección y yo creo que, por ahora, es feliz haciendo lo que hace, como lo hace.

Chuliko pensando en qué hacer con su talento

By | 2017-07-14T11:00:11+00:00 abril 14th, 2016|Contando conceptos, Genios terrenales, Marruecos|11 Comments

About the Author:

Beatriz Lizana. Curiosa ad infinitum. Creativa. La escritura y la fotografía como herramientas para entender el mundo. "Puedo prometer y prometo que jamás dejaré de aprender".

11 Comments

  1. Javier garcia mayo 1, 2017 at 10:36 pm - Reply

    Otro mas que se suma al post para reconocer el desparpajo que este chico tiene, aunque he de reconocer que nos engañó con eso de que habia pastela en el restaurante donde trabaja. Soy madrileño, de descendencia española, hablo marroqui (un poco) y me encanta la cultura de este pais: su comida, su gente, su idioma… como bien dices en tu post, solo hace falta que ellos tengan la oportunidad que nosotros tenemos en europa, y que a veces no sabemos ni aprovechar. Saludos a chuliko y enhorabuena por el articulo

  2. Elizabeth Sepulveda Herrera mayo 1, 2017 at 7:35 pm - Reply

    Yo tuve el placer de conocer a Chuliko en mi visita a Marruecos en noviembre del año pasado… es gratificante leer este artículo sobre el, es un ser humano único!!! Gracias por decir lo que muchos pensamos y pocos expresan… un abrazo y en Colombia hay un espacio para todos!!!!

    • Beatriz mayo 1, 2017 at 10:43 pm - Reply

      Gracias a ti Elizabeth por tu comentario. No he estado aún en Colombia pero sí conozco a varios colombianos y doy fe de que también son muy especiales.

  3. Hanna mayo 10, 2016 at 11:40 pm - Reply

    Hola, soy prima de Mohssine y simplemente quería dar las gracias por estas grandes palabras hacia él. Él le encanta conocer gente que tenga distintas culturas y aprender de ellos y enseñarles también le encanta hablar otros idiomas y como has dicho tu también le encanta fotografiar aunque tiene poco tiempo para hacerlo, aunque haber si con el tiempo puede llegar hasta donde quiere.

    • Beatriz mayo 10, 2016 at 11:55 pm - Reply

      Hola Hanna! Me alegra leerte por aquí. Estoy segura de que Chuliko va a tener éxito en lo que se proponga. Por cierto, en Chefchaouen no conocí a ninguna chica que hablara bien el español, inglés o francés. Me hubiera gustado conocer más la parte femenina de la cultura marroquí ? ¡tal vez la próxima vez podamos coincidir! Porque algún día regresaré, seguro.

  4. María abril 20, 2016 at 5:53 am - Reply

    No conozco a Chuliko, pero por lo que cuentas creo que su verdadera pasión es conocer y escuchar a la gente. Una pasión, a mi entender, es una actividad que te proporciona una enorme satisfacción personal independientemente de que se te dé, bien o mal. Y para bien o para mal no todas las pasiones son monetizables. Si tu pasión es pescar truchas, por ejemplo, dudo mucho que puedas vivir de ello.
    Por cierto, me ha encantado el artículo. 🙂

    • Beatriz abril 20, 2016 at 8:54 am - Reply

      Gracias María por dejar tu comentario. Estoy de acuerdo con que no todas las actividades que motivan a una persona deben ser monetizables, incluso en ocasiones es contraproducente que así sea.
      Discrepo con lo segundo que dices. La pasión está vinculada a la mejora de una capacidad o habilidad. Si algo se te da mal, y no aprendes ni evolucionas con ello, es casi imposible que se convierta en algo que te motive mucho (o lo que es lo mismo, una pasión). Normalmente ésta llega cuando se observa que mejoras en el desempeño de algo en lo que en un principio no eres un experto.

  5. Pedro Luis Gonzalez Fernandez abril 15, 2016 at 11:03 pm - Reply

    Ante todo me presento, me llamo Pedro soy un gaditano-chaouni que conoce bien a chulliko y a la gente de este pueblo que desde hace años me han integrado en esta gran comunidad tan acogedora.
    Solo decir que esta comunidad esta llena de talento y personas que como chuliko solo les hace falta tener una oportunidad para demostrar al mundo que la esencia y los valores básicos de la vida son los que hacen a la gente grande… un saludo y !!suerte!!.

    • Beatriz abril 17, 2016 at 11:30 am - Reply

      Muchas gracias Pedro por animarte a dejar unas palabras por esta gente de Chefchaouen que tan amablemente acoge a sus visitantes.

  6. Ray Socorro. abril 14, 2016 at 10:31 pm - Reply

    La simpatía y alegría que desprendió Chuliko, y su gracia al compartir un té con nosotros, hicieron aquella tarde de Mayo mas llevadera..
    Chefchaouen y su azulada belleza nos dejó un bonito recuerdo y un amigo más! Al-hamdulillah !!
    nunca olvidaré mi visita a este mágico lugar.

    saludos amigo Mosshin!
    Ray Socorro.

    • Beatriz abril 15, 2016 at 11:56 am - Reply

      jejeje veo que Chuliko va dejando huella en todo aquel que conoce! Gracias por compartirlo 🙂

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